Abre los ojos: 10 mitos que debes desterrar en tu búsqueda de empleo

Mafalda

Foto by Manuel Morillo Fotografía ©

‘Antes para encontrar empleo tenía que ir repartiendo mis curriculums de aquí para allí pero desde que he descubierto la App de _________ todo es mucho más fácil, con la App de _________ encuentra en tu móvil el trabajo que buscas. A un solo clic, en tu bolsillo. 

Descárgate ya la App de _________ y encuentra trabajo tranquilamente desde tu smartphone’

Cada día recorro hasta mi trabajo unos 20 km que me suponen unos 45-50′ de trayecto, desde que pongo el pie en el coche la radio me acompaña, y es ahí, donde cada mañana desde hace algunas semanas escucho alucinada en el programa despertador de una cadena nacional un anuncio que me chirría y me espanta a partes iguales, en el primer párrafo he intentado reproducirlo con la mayor precisión posible, teniendo en cuenta que mis cinco sentidos, o al menos, cuatro de ellos están pendientes de la carretera.

Y cada día al escucharlo, mi misma cara de pasmada ¿Qué ****** quiere decir éste anuncio? ¿No te parece a ti también que crea falsas expectativas en todas aquellas personas que están ahora mismo buscando trabajo? ¿En serio, están diciéndole a la gente que buscar trabajo es tan sencillo como descargarte una simple App? ¿Me están diciendo a mí y a todos los que escuchamos ese programa que el trabajo se encuentra así, tan fácil y tan rápidamente? ¿Acaso la tecnología puede sustituir todo ese trabajo que debo hacer yo como buscador proactivo de empleo?

Pues yo no sé tú, pero yo no estoy dispuesta a que publicidad de este tipo engañe a las personas.  Ya de por sí, buscar trabajo es un trabajo bastante arduo, no siempre nos da los resultados que esperamos, o no siempre lo hace lo rápido que todos quisiéramos, muchas veces, tenemos que recalcular la ruta, modificar nuestros planes, cambiar sin opción los pasos a dar hasta alcanzar el objetivo, así que, ni corta ni perezosa, me he dispuesto con este post a desmitificar la búsqueda de empleo, pero…

No podía hacerlo sola, así que recurrí a profesionales de trinchera que a mí me gusta llamarlos, quería contar con la opinión de todos ellos, profesionales de referencia, acostumbrados a lidiar con estas leyendas urbanas, además muchos también se han visto envueltos en búsqueda de nuevas oportunidades en los últimos años,  y darles entre tod@s respuesta a estas afirmaciones, seguro que junt@s podemos desmitificar, aclarar y sobre todo, podemos mandar al ****** todos esos mitos, todos esos  cuentos que andan pululando por ahí, ¿empezamos?

Primer mito: “Sin esfuerzo conseguirás trabajo” por Juan Martinez de Salinas

No te lo creas, sino haces nada tu resultado será que sigas sin trabajo o continuarás en ese trabajo que te consume. El buscar trabajo se ha convertido en un trabajo en sí mismo. Debes tener una estrategia y unos hábitos de búsqueda para que los apliques de forma constante, aunque flexible todos los días. Buscar trabajo es una carrera de fondo. El protagonista de tu búsqueda de empleo debes ser tú mismo, aunque otras personas o entidades te puedas ayudar con herramientas y consejos. El tiempo, el esfuerzo y las ganas las tiene que poner cada uno.

Segundo mito: “Yo no tengo ningún talento especial” por Elena Arnaiz

Ni falta que te hace. No busques grandes proezas ni unas dotes únicas (créeme que a estas alturas del partido ya te habrías dado cuenta). Lo tienes mucho más cerca de lo que crees, pero no lo ves y, además, no te quieres creer que sea para tanto. Tu forma sencilla y particular de aportar valor y resolver problemas ya te hace especial en sí mismo. E incluso único.

Es imposible que nadie haga nada exactamente igual a ti. Ahora bien, si no pasas a la acción no hay talento.

Si no eres capaz de identificar que muchas pequeñas cosas haces y (mucho más importante) si no eres capaz de darle valor (quererlo y aceptarlo) y ya por último hacerlo visible (y no esperar que a alguien con una varita mágica te lo venga a descubrir) nunca serás capaz de sacarle el rendimiento que mereces a tu talento.

Tercer mito: “Asume tu parte de responsabilidad,  #LoQueDependaDeTi, #Hazlo por Helen Gómez Ruano

→ No des nada nunca por supuesto.

→ No te conformes con inscribirte en una web de empleo o agencia de colocación (aquí rechino los dientes).

→ Solicita una entrevista y desgrana las áreas, funciones y ocupaciones para tu objetivo hacia el empleo.

→ Haz que te vean como alguien de carne y hueso, no cómo un simple perfil, alguien interesado/a activamente por acceder a oportunidades de empleo.

→ Haz que te recuerden siendo agradablemente insistente (no pesad@)

Y aquí añadiría yo, haz, haz y haz todo lo que puedas, como dice Elena Arnaiz, el talento sin acción no vale de nada.

Cuarto mito: ‘No tengo trabajo, no soy nadie, no tengo ningún valor’ por Grace Salazar

Sé perfectamente que el no tener trabajo hace mucho daño a  nuestras emociones y a nuestra autoestima. Sin embargo, cuando se pasa por este momento, es normal que se viva un “duelo laboral y emocional”, pero este malestar no se puede convertir en el vértice de tus días. Déjame decirte que eres mucho más que una título y las funciones que te acompañaron hasta hace poco. Eres más que un horario establecido de trabajo. Eres más que lo que dice una nómina. Eres más de lo que se te valora fuera.

Recuerda, tú eres tus risas y sonrisas. Tú eres tus motivaciones, tus intereses y tus hobbies, tus valores y tu forma de ser. Eres la mochila de vida que te acompaña y que te acompañará el resto de tus días. Eres lo que lograste hasta ahora. Eres lo que sueñas y los objetivos que te acompañan.

Quinto mito:’Trabajar en lo que me apasiona’ por Enrique Cejudo

A ver, esto no es exactamente un mito, de hecho tienes mucho ganado si te apasiona lo que haces (tendrás que seguir madrugando pero por lo menos lo harás por algo que te gusta ;-). La cosa se complica cuando lo que te apasiona no genera beneficios, no es útil o  no es necesario para otras personas o, simplemente no encuentras a nadie que pueda pagarte por ello. Esto que te digo es peligroso porque siempre habrá puristas capaces de decirte que la pasión más rocambolesca puedes convertirla en algo productivo. Ten cuidado, no entres en bucle y piensa siempre en un objetivo profesional realista, alineado contigo y con la zona donde ubiques tu búsqueda de empleo y oportunidades.

Sexto mito: ‘Buscar trabajo a través de las RRSS es poner mi curriculum en Linkedin’ por Reme Arjona

Equiparar las redes sociales, como puede ser Linkedin, a portales de empleo es una práctica muy habitual. “Con solo completar mi perfil en Linkedin, me llegará una oferta de empleo o algún reclutador o reclutadora se fijará en mi para ofrecerme un puesto de trabajo”. Éste pensamiento está muy extendiendo porque aún se desconoce el uso e implicación de las redes sociales en el proceso de búsqueda de oportunidades.

Pero buscar trabajo en RRSS es mucho más que eso. Y es así porque esta herramienta te permite:

  • Mostrarte como el profesional que eres, dando visibilidad a tus competencias, habilidades y conocimientos.
  • Contactar, establecer relaciones y compartir experiencias con profesionales tanto de tu sector como de diferentes ámbitos.
  • Mantenerte actualizad@ como profesional, gracias a la información que se comparte en ellas.
  • Encontrar ofertas de empleo que no se publican por otras vías.

Séptimo mito: “No envíes el CV a Recursos Humanos que no vale para nada” por Patricia Vázquez Paz

Ésta frase es normalmente dicha por personas que generalizan desde experiencias particulares. Los procesos de selección son complejos. Los departamentos de RRHH reciben cientos y cientos de CV todos los días, y lo difícil es pasar esa criba inicial.

Si hemos estudiado bien nuestra empresa objetivo, si hemos buscado información relevante de la misma, sobre sus departamentos, sobre sus valores y hemos personalizado nuestro CV seleccionando todo aquello que muestra nuestros logros y competencias (incluyendo datos, ponle cifras a tus logros “El último año el índice de incidencias del departamento en el que trabajaba, bajó de un 12% a un 1%”) en relación a ese puesto o empresa concreta tendremos más posibilidades de éxito.

Esto de que no vale contactar con RRHH es un cuento chino, si localizas a la persona adecuada dentro de la empresa o entidad, si además eres capaz de contarle lo qué puedes hacer por ellos, ésta  es una opción a la que no podemos  renunciar a priori, porque no es más cómo te decía, que un mito infundado.

Octavo mito: “En la entrevista siempre manda el seleccionador/a,  la empresa siempre tiene el poder” por Jessica Buelga

En el proceso de selección y en la entrevista en concreto, han de darse las mismas condiciones que se dan durante una conversación entre iguales. No te equivoques, tú no vas con las manos vacías, tú tienes tu propuesta de valor, y vienes a contársela a la empresa, ella por el contrario, tiene ese trabajo que tú quieres, hablamos desde ese momento de una negociación en toda regla.

Piensa que en el momento en el que creemos que sólo  nos están evaluando, investigando o analizando, nuestra confianza y fluidez se desvanecerá. Además, ésta es una relación que se establece entre dos partes y en cualquier momento tanto a ti como a la empresa puede dejar de interesarnos la oferta de la otra parte, por el salario, por el horario, porque implica desplazamientos no previstos, o simplemente porque las funciones no son las que esperábamos… Recuerda aquí nadie tiene el poder sobre el otro, si has llegado hasta la entrevista, es momento de negociar y de mostrar tu valía.

Noveno mito: ‘En las entrevistas de selección, a no ser que te lo digan, no preguntes por el salario’ por Paloma Grijota

Vamos a ir por partes y vamos a utilizar el sentido común: todas las personas que trabajan, lo hacen porque reciben un salario a cambio. Sí, también reciben otras cosas, pero ¿conoces a alguien que  esté en una empresa con flexibilidad horaria, desarrollo profesional, buen ambiente, cerca de casa y además no cobre nada? No, yo tampoco.

Parto de la base principal: opino que el seleccionador siempre debe decir el salario al candidato, al igual que el resto de información sobre el puesto. De esta forma, ninguno de los dos pierde su tiempo si al candidato no le interesa.

Dentro del objetivo profesional del candidato también debe estar el salario. Es decir, al igual que podría autodescartarse por horario (por ejemplo) puede autodescartarse por el salario (y creo que es uno de los motivos más habituales para no aceptar una oferta).

Cada persona tiene una situación personal y seamos claros, todo cuesta dinero, ¿cómo no va a ser un tema importante de tratar? Piensa que una persona que necesite ayuda para atender a sus hijos mientras trabaja, tiene que hacer sus cálculos, al igual que si hay mucha distancia y tienes mucho gasto en combustible. Es lógico que lo preguntes.

Creo que el gran problema es CÓMO preguntarlo. Se puede hacer de forma asertiva, te propongo algunas:

“Me gustaría conocer las condiciones económicas”

“Creo que no hemos hablado del salario, ¿me podrías comentar sobre ello?”

“Me interesaría comentar la parte económica, ¿podría darme información sobre el salario?”

Décimo y último (hasta el próximo post) mito: “Ojo con estar en las redes, a las empresas no le gusta la gente con marca personal”… por mí Meme Romero

Si eres un/a profesional con una marca personal sólida y reconocida, y una empresa te invita a participar en un proceso de selección, y te dice:

–Así que tienes un blog, sí, sí eso está muy bien, pero si estás en las redes sociales, si eres visible de cara a mucha gente, puedes aprovechar y utilizar la información que te plazca sobre la empresa, o con el puesto que tú tendrías aquí, y la información que manejarás puedes desatar una tormenta y echar por tierra los cimientos de cualquier empresa-

O  esto otro,

-Además, si estás en internet, estas en un escaparate, ¿para qué te iba a contratar esta empresa y te iba a formar si te podrías ir luego con cualquiera que te hiciera una contraoferta?-

Después de esto, puedes salir de esa entrevista con dos cosas claras

  • Esa empresa no ve en ti y en tu marca personal una ventaja competitiva, sino más bien una amenaza, y es evidente, que no conoce los beneficios de tener dentro de la organización embajadores de marca te lo cuenta mejor que yo,  Eva Collado.
  • Si decides apostar y trabajar tu marca, ten por seguro, que con el tiempo recibirás propuestas laborales muy interesantes, atraerás a empresas que quieren realmente contratar tus servicios y que buscan para sus filas a gente como tú, gente que aporte ese algo diferente. Son empresas que no tienen miedo a que la marca de sus colaboradores se coman a la suya, porque saben que éstos siempre suman.

Recuerda ya lo decía George Orwell “Los mitos que se creen terminan convirtiéndose en realidad”, así que, en tu búsqueda de empleo, no te la juegues y antes de actuar, párate y piensa.

 

 

 

Anuncios