Más allá del muro… (de RRHH)

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©Foto Manuel Morillo

En las empresas, todos los departamentos hacen lo que deben hacer o… al menos, así debería ser, no? Pues te voy a contar algo, aun a sabiendas de que voy a dar parte de razón a Andrés Pérez Ortega cuando habla de los c******** de RRHH.

En RRHH nos hemos hecho mayores, y papá empresa ya no nos tutela, tengo incluso las sensación de que nos ha obligado a emanciparnos de una patada en el culo y a los cuarenta y tantos…

Es verdad, que en muchos momentos hemos podido pensar en cosas necesarias e incluso, introducido otras “novedosas” (como aquello de los cheques comida, o el pago de guardes o aquellas jornadas en el campo haciendo piña con los compañeros) pero nos hemos caracterizado básicamente y sobre todo, en los últimos tiempos por ser el departamento de los costes (de personal claro!), vamos, los que mirábamos los números pero, sólo para ejecutar los despidos.

Todo ésto ha hecho que mi área profesional, los recursos humanos o mejor dicho, la administración de personal, porque seamos sinceros, pensábamos que ésta era nuestra misión principal: las nóminas, los contratos, los seguros sociales y controlar que la gente entrara a las 8 de la mañana y saliese más allá de las 7 de la tarde para cumplir con su jornada de calentamiento de silla diaria, se haya convertido en un muro administrativo.

En un muro y en un freno a la propia iniciativa del negocio, incapaz de responder a las necesidades operativas y al día a día de la empresa. Vamos, que yo misma me he llegado a sentir como un obstáculo para la empresa y para el desarrollo de otras personas (yo misma he sido el freno a mi propio desarrollo) y lo peor, es que ésto es una creencia extendida al resto de personas de la organización, durante mucho tiempo hemos sido los “enemigos”, y no les falta parte de razón a los que piensan así, aunque hay de todo en la viña del señor, para ser justos, también hay personas que nunca abandonaron su visión humanista dentro de este departamento.

Lo reconozco, nosotros, los de Recursos Humanos, hemos sido a veces, unos auténticos c***** como el que asoma por encima de su muro en la foto de este post.

Hoy por hoy mi concepción del departamento ha cambiado y mucho, (por eso estoy aquí haciendo autocrítica en voz alta) yo he sido la primera en cambiar, dicen que las personas cambiamos por dolor o por necesidad, en mi caso, ha sido, doloroso y necesario a la vez, lo primero, es que ya no reconozco mi área como la de recursos humanos, vamos a dejarnos de pensar ya en tantos recursos y empecemos a pensar ya en PERSONAS, en compromiso, en creatividad y en comunicación por ejemplo.

He aprendido que para evolucionar, y para qué dejen de pensar en nosotros como unos mantenidos debemos:

  • Pasar de ser un departamento cuya función principal es el control, sin más, a ser un servicio que aporta VALOR
  • Dejar de “reclutar” para simplemente atraer y fidelizar al talento, buscar constantemente a colaboradores comprometidos desde antes de formar parte de la entidad y no esperar a tener ninguna necesidad
  • Vincular la retribución de los miembros de nuestra organización a su productividad y a su red de contactos, y no a su experiencia anterior que puede que ya no nos sirva, o a sus títulos o a sus másteres…
  • Fomentar la flexibilidad, los trabajos y contrataciones por proyectos, qué ésto ha cambiado señores y el mercado laboral no es lo que era, y si queremos estar ahí, y que la nuestra sea una organización de éxito, debemos volvernos más flexibles, más bambú, más resilientes y no tener miedo a los cambios, porque el mundo es cambio, el mundo es evolución
  • Fuera tanta  jerarquía y tanto organigrama, qué aburrimiento de tanta burocracia, debemos olvidarnos de los cargos de la gente, y pensar en ellos cómo “solucionadores de problemas y generadores de valor”
  • Debemos centrarnos en el cliente, pero primero en el cliente interno porque de otra forma no sería posible dar respuesta al de fuera!

Uff! qué descanso coño cuando una se confiesa, qué peso te quitas de encima cuando dices las cosas desde el corazón, cómo las piensas y cómo las sientes…

Dicho ésto, hoy me comprometo contigo, aquí, en voz alta, me comprometo con las PERSONAS, con la EMPRESA o ENTIDAD pero también  con mis VALORES, por eso te quiero contar lo que para mi son los 3 retos más inmediatos que tenemos por delante los GESTORES de PERSONAS

1.- Seamos aliados de los empleados: gestionando #emociones

Como aliados de los empleados, el gestor de personas debe desempeñar un papel integral en el éxito de su organización a través de su conocimiento (y hablo de conocer al empleado, más allá de sus datos personales) y de la gestión de sus emociones (olvídate de aquello de que las emociones se quedaban en casa, porque éstas no son abrigos que se cuelgan en el perchero antes de entrar en la oficina)

Es imprescindible crear un clima de trabajo en el cual las personas elijan estar motivadas, contribuir al crecimiento de la organización y ser feliz mientras lo hacen.

El profesional de RRHH PERSONAS facilitará siempre la integración en la cultura organizacional y en un clima en el que las personas tendrán el compromiso de ayudar a los clientes internos y externos.

Los gestores de personas han de definir las estrategias generales de gestión del talento, oportunidades de desarrollo de los empleados, programas de apoyo a los empleados y estrategias de participación en los beneficios de la organización. Venga! qué ésto va mucho más allá de evaluar mediante herramientas sofisticadas, desde cuando el talento se gestiona desde una APP?

2.- Enfrentémonos a los cambios mirándolos de frente

Los gestores de personas debemos evaluar constantemente los resultados de los cambios. No sólo tenemos que tener las competencias para enfrentarnos a ellos, sino también la capaciad de ejecutar estrategias exitosas de cambio, mirarlos a la cara, de tú a tú. Saber cómo podemos vincular el cambio a las necesidades estratégicas de la organización minimizará la insatisfacción de los empleados y la resistencia de éstos a los cambios.

El profesional de personas contribuirá  a la organización evaluando constantemente la efectividad de su propio departamento, ahora ya no vale esperar a las evaluaciones periódicas, sino que toca, patrocinar el cambio en otros departamentos y convertirlo en una práctica habitual y natural.

3.- Deja el ego a un lado, ahora eres un gestor de marcas

El último reto que tenemos por delante los de RRHH Personas quizás te escueza, o quizás lo veas como una locura… yo ya te hablé de ello en este post para Soy mi marca hace un año,  y dale, “Y erre que erre con la marca personal” resumiendo, empecemos por tomar consciencia de que la imagen de la empresa influye en la imagen personal, así cómo la imagen de un individuo puede tener un impacto, positivo o negativo, sobre la imagen de la empresa.

Así que, venga, da el paso de una vez por todas, deja de ser simplemente ese profesional de RRHH, ese que elige o recluta, y pasa a ser un Gestor de Marcas. ¡Venga! Reconócelo, los de RRHH Personas llevamos años reclamando un papel protagonista en la organización, llevamos  tiempo pidiendo cambios y que nos dejen aportar y participar en éstos, gracias a la marca personal ahora tienes una oportunidad única, una oportunidad para:

  • Ser impulsor del cambio, échale narices!
  • No perder de vista el objetivo de las marcas personales de tus colaboradores e
  • Incrementar el compromiso y la vinculación con tus trabajadores

Venga, compañer@! Deja de esconderte, deja de estar viéndolas pasar ahí parapetado desde tu muro, deja de ser ese profesional más asustado porque llegue su San Martín que por convertirte en ese profesional del que la empresa quiera aprovechar hasta los andares…

“Está en tus manos, así que convierte tus errores en oportunidades para aprender y crecer como persona y como profesional”

 

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