Lo que (de verdad) necesita RRHH

DSC_0563

© Foto by Manuel Morillo (@fotosyemocion)

Hasta hace bien poco, las empresas y/o organizaciones no se han parado a observar los comportamientos de los miembros de su equipo.

Quizás porque pensaban que lo único importante era que ést@s cumplieran con los objetivos empresariales, sin pararse a madurar que también sus comportamientos y sus formas de ser y actuar influían en la consecución de estos objetivos y por supuesto, en los beneficios, algo así como “mientras hagan su trabajo no me importa cómo sean ni con la organización ni con sus compañer@s…”

Se habla de las competencias que toda empresa busca para sus nuevos trabajador@s o para los que ya forman parte de ella, en los últimos años la experiencia se ha situado incluso por delante de la formación. El mercado laboral es cada vez es más exigente y las empresas  demandan nuevas habilidades a sus empleados que les ayuden a obtener mejores resultados de forma más eficiente, aumentando la productividad y la competitividad de sus negocios, pero ¿qué competencias debe tener el profesional de RRHH ? ¿Qué se le exige a la persona que entre otras muchas funciones, tiene en sus manos seleccionar al resto del talento?

Cuándo hablo de competencias o requerimientos no me refiero sólo a competencias técnicas o habilidades como idiomas, o la capacidad de adaptación, la polivalencia, la proactividad o la capacidad de negociación, aunque evidentemente son competencias más que deseables, no sólo en el perfil de un profesional de RRHH, sino en cualquier otro, me refiero a lo que yo llamo “talento emocional y social”.

Talento emocional y social, ¿a qué me refiero?

Me consta que más de un@ sigue poniendo “cara rara” cuando oye hablar de competencia o talento emocional y de emociones en el trabajo, pues amig@ mi@ te diré que debes abandonar atrás esa apreciación  personal sin fundamento y añeja, y pensar ¿no crees que para ser capaz de entender las emociones personales de otros individuos antes has de entender y valorar las tuyas propias?

¿Acaso no son suficientemente importantes  y comunes estas emociones que se presentan  día si y día también en nuestro trabajo? la satisfacción, el entusiasmo, la confianza, la alegría, el pesimismo, el enfado, la desesperación, el orgullo, el miedo, la decepción, la ansiedad, la preocupación, la frustración, la incertidumbre, la culpa, la tristeza y muchas otras.

Es de vital importancia manejarlas de una forma adecuada ya que de lo contrario puede entorpecer, a veces, incluso obstruir la comunicación, producir conflictos, deteriorar las relaciones interpersonales, lo que, sin duda alguna, terminará afectando a nuestro desempeño y reduciendo el nivel de productividad en la organización (y como no podía ser de otra forma la rentabilidad).

No sé si te habré convencido, tampoco lo pretendo, pero tú que ya has tomado consciencia de la importancia de un correcta gestión de las emociones en el lugar donde más tiempo pasamos en nuestro día a día, no te parece que ¿las personas que se dedican a trabajar con y para otras personas deben ser “particulares”? o al menos, ¿tener una serie de competencias emocionales   ineludibles?

Las competencias que necesita (de verdad) un profesional de RRHH

  • Estos profesionales han de ser, sin duda, seres nutritivos  que sean capaces de hacer sentirse valorad@s y apreciad@s a todos los que los rodean, gente que aporte y no me refiero sólo en el ámbito profesional sino también en el personal.
  • Personas con Ética, personas que nos permitan “equilibrarnos”  en un entorno cada vez más cambiante y con pocos referentes morales.
  • “Gente que sepa convivir”, en entornos cambiantes y cada vez, más globalizados, necesitamos en los departamentos  de RRHH, personas (y también espacios) que permitan y fomenten el diálogo con todos los niveles y en todas las delegaciones, estén donde estén.
  • Personas que aunque trabajen para un@ mism@ lo hagan siempre mirando hacía los demás, teniéndolos presentes, negociando, interactuando con ell@s. A mayor interacción, más riqueza espiritual, y por ende, material.
  • Personas que quieran y sepan escuchar, entender al otro, personas cuya misión sea acercar posturas.
  • Individuos que sean capaces, en determinadas situaciones de romper el búnker emocional del emplead@ y de “contagiarse” de sus problemas.
  • Semejantes con personalidad magnética que aunque no repelan los problemas, si que sean capaces de atraer el bienestar
  • Seres con consciencia de las situaciones, capaces de entender que los otr@s son eso, “otr@s” y que no tienen porqué actuar cómo él o ella lo harían, seres capaces de captar y entender los comportamientos ajenos.
  • Personas honestas, abiertas y auténticas.
  • Individuos claros a la hora de expresarse y trasmitir no sólo sus ideas sino también sus acciones

En definitiva el nuevo profesional de RRHH, el profesional razonable, el que (de verdad) necesita todo departamento de personas y/o talento, es es@ que es capaz de adaptarse al mundo, el que no persiste y trata de adaptar el mundo a sí mism@, el que es capaz traducir las tendencias externas en acciones internas, y éstas en resultados (y sin dejar de un lado su esencia personal).

Al fin y al cabo, las empresas somos personas. Trabajar con y para las personas requiere algo más que conocer sólo lo que ataña a este sector a nivel técnico, se trata de aplicar tus conocimientos al resto del negocio, y por supuesto, a los integrantes de éste, y para ello, no es suficiente con tener competencias técnicas, y por favor, desde las empresas no nos dejemos encorsetar, no nos empeñemos en buscar un perfil de profesional de RRHH “de manual” (de oferta de portal de empleo) , seamos flexibles, siempre es más rentable, un profesional con menos bagaje pero con más talento emocional.

Y si tú eres uno de estos profesionales que trabajas en este área ten en cuenta que se trata no sólo de conocer, sino de ser y hacer.

Afortunadamente, algo bueno tienen todas las crisis, y ésta no iba a ser menos, y no nos ha dejado que nos acomodemos en la inercia, la crisis ha roto esquemas de confort y paradigmas y nos ha hecho plantearnos el paso del “yo” al “nosotros”, y ésto lo tienen claro cada vez más empresas, y cada vez más profesionales de RRHH.

“Existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento. Es el talento de reconocer a los que tienen talento”. Elbert Hubbard.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s